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© Fotolia

Crecer con alimentos cultivados en casa

Hogar y vida cotidiana

Siembra tu propia comida orgánica y cultiva el estilo de vida saludable a largo plazo de tu familia y el aprecio de tus hijos por la tierra.

A los niños les encanta jugar en la tierra, así que ¿por qué no aprovechar ese deseo natural y hacer un buen uso de ello cultivando tu propio jardín orgánico? “¡Pero seguro que es muy difícil!”, lamentas. No te preocupes, la jardinería orgánica es mucho más fácil de lo que crees.

“Estás literalmente plantando las semillas de unos hábitos de comida saludable para tus hijos”.

Danielle Hawkins, encargada de una granja orgánica.

¡Si lo cultivan, lo comerán!

En realidad solo necesitas acogerte a estos dos principios:

  1. Planta semillas que no hayan sido genéticamente modificadas.

  2. Evita abonos y pesticidas sintéticos.

Lo demás es fácil y pura diversión. Como lo principal es divertirse, deja que el cultivo sea pequeño. No intentes hacer demasiado, pues puede ser decepcionante para los niños si sus plantas no crecen. Mantenerlo pequeño también significa que puedes experimentar y hacer un seguimiento más fácilmente de qué es lo que funciona y qué es lo que no funciona en tu propio jardín, y con tu familia. Incluso el jardín más pequeño puede ayudar a que tus hijos aprecien la belleza y el sabor de las frutas y verduras orgánicas de la huerta.

Deja libre una pequeña zona de tu jardín para experimentar con frutas y verduras caseras. Si tienes hijos muy pequeños, usa una jardinera elevada para que les resulte más fácil participar. Asegúrate de que también tienes herramientas de jardinería que sean seguras y apropiadas para su edad.

¿No tienes jardín? ¡Eso no es un problema!

Un recipiente, unas semillas y una bolsa de abono orgánico es realmente lo único que necesitas para empezar a cultivar. Básicamente, cualquier recipiente vale, desde una taza hasta un cubo viejo de metal. Puedes incluso cultivar algo en una cáscara de huevo.

Puede ser un poco complicado conseguir los mejores resultados en el interior o en un balcón, así que asegúrate de que riegas regularmente, sin ahogarlas. Si vives en la ciudad y tienes un alféizar soleado, también puedes cultivar comida orgánica. Empieza con unas deliciosas hierbas o unas simples fresas.

  • Que tenga color: pimientos rojos, guisantes verdes y berenjenas moradas (dependiendo del clima).
  • Deja que elijan los niños un par de verduras, eso hará que las coman con más gusto.
  • Elige verduras con semillas grandes para los niños más pequeños, como la remolacha.
  • Elige verduras que crezcan rápido, como los rábanos.
  • Aumenta la diversión con una planta carnívora atrapamoscas. Seguro que fascinará a los niños, y a los adultos.

Con la vista en el futuro

Sea lo que sea que decidas cultivar, será un aprendizaje divertido y gratificante para tus hijos. Además de descubrir algo de ciencia práctica y un conocimiento personal de nutrición, también aprenderán una lección del arte de la paciencia.

Danielle Hawkins, encargada de granja de Trout Lake Farm West, en el Estado de Washington, EE.UU., sabe mucho acerca del cultivo sostenible. Trout Lake es una granja orgánica certificada que cultiva plantas que son procesadas para elaborar materias primas botánicas que luego se usan en los complementos nutricionales NUTRILITE™. Está convencida de que cultivar alimentos orgánicos en casa es una buena contribución a la formación de los niños: “Estás literalmente plantando las semillas de hábitos de comida saludable para tus hijos”, afirma.

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