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Guía completa sobre la vitamina D en verano

Vitaminas y complementos

Descubre por qué no debes descuidar la vitamina del sol aunque haga sol

Cuando el cielo está azul y hace sol y calor, puede que la deficiencia de vitamina D parezca irrelevante. ¿Por qué preocuparse de la vitamina del sol si hace sol de sobra? Sin embargo, las cosas no siempre son como parecen.

Lo que debes saber

En primer lugar, la vitamina D aporta una serie de beneficios. Por ejemplo, interviene en el proceso de división celular y contribuye al mantenimiento normal de huesos, dientes y músculos, a la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo, y al funcionamiento normal del sistema inmunológico.

En segundo lugar, aunque no está presente de forma natural en muchos alimentos, puede producirse de forma endógena. Dicho de otro modo, nuestro cuerpo puede sintetizar vitamina D cuando los rayos ultravioleta entran en contacto con nuestra piel. De hecho, tomar el sol 30 minutos al día (sin protección solar) puede satisfacer nuestra necesidad diaria de vitamina D*.

La paradoja del verano

Teniendo en cuenta todo lo anterior, puede que te sorprenda saber que un estudio a gran escala haya determinado que la falta de vitamina D es frecuente en el 40,4 % de la población europea, independientemente de la edad, el origen étnico y la latitud.** Las causas durante el invierno son obvias: los días son más cortos y pasamos más tiempo dentro de edificios. ¿Qué sucede en verano?

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Puesto que los rayos ultravioleta no son buenos para la piel y pueden incluso provocar envejecimiento prematuro, los expertos aconsejan utilizar protección solar y evitar la exposición al sol durante las horas de mayor radiación. Sin embargo, al proceder de este modo reducimos drásticamente la síntesis de vitamina D en nuestra piel. ¿Quieres averiguar por qué? Ve este vídeo en el que se demuestra de forma resumida este problema y se ofrece una solución. ¿Y ahora qué?

Tres formas de obtener vitamina D en verano

  1. Pescado azul: el salmón, el atún y la caballa, así como el aceite de hígado de pescado, aportan vitaminas liposolubles.

  2. Huevos y queso: aunque en pequeñas cantidades, la vitamina D también está presente en la yema de los huevos, en el hígado de ternera y en algunos quesos.

  3. Complementos alimenticios: una forma magnífica de suplir cualquier posible carencia nutricional es con un complemento alimenticio específico de vitamina D. Con vitamina D obtenida de dos fuentes naturales, incluida levadura cultivada en instalaciones de un socio con certificado NutriCertTM , Vitamina D NUTRILITETM ofrece una forma sencilla y eficaz de resolver la paradoja del verano.

¡Para asegurarte de que obtienes tu dosis de vitamina del sol en cualquier estación, hazte con Vitamina D NUTRILITE!

* La cantidad de vitamina D producida en la piel gracias al sol puede variar en función de la latitud, la estación del año, la capa de ozono, las nubes, las características de la superficie, la ropa, el color de piel y la edad. Fuente: EFSA NDA Panel, 2016. Scientific opinion on dietary reference values for vitamin D. EFSA Journal 2016;14(10):4547, 145 pp. doi:10.2903/j.efsa.2016.4547; https://efsa.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.2903/j.efsa.2016.4547)

** Fuente: Cashman KD, Dowling KG, et al. Vitamin D deficiency in Europe:pandemic? Am J Clin Nutr (2016) 103(4):1033–44.10.3945/ajcn.115.120873.

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